sábado, 21 de noviembre de 2015

DOLOR...


"Dad palabra al dolor:
el dolor que no habla
gime en el corazón hasta que lo rompe"

William Shakespeare (1564 - 1616)


En la penumbra, veía las manos dormidas sobre tu regazo... Temblaban... Parecían marchitarse acorraladas por el silencio...

Leonardo da Vici - Study of a woman's hands
Flotabas dentro de una burbuja invisible, aislada del mundo... Aislada de ti misma... Sometida... Abandonada... Perdida en algún momento de tu vida que no debería haber existido... Pero no siempre elegimos nuestro destino...

Veía el trotar de tus lágrimas a través de las praderas encarnadas de tu rostro... Sentía su deambular, como si recorrieran su camino desde mi garganta, a través de mi pecho... Me herían...

Como tantas otras veces, no supe qué decir... Nunca encuentro las palabras adecuadas en estas ocasiones, cuando la desolación agrieta la memoria y solo se conforma con la tortura y el destierro. ¡Maldije mi torpeza!

Tomé tus manos y las acerqué hasta mis pómulos. Besé su rendido abandono... Después, vencido, agaché la mirada...

Anegado de dolor, compartiendo tu amargura y tu silencio, yo también lloré...

Il trovatore
De musas y ensoñaciones...
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Air Shaper - The fire In which we burn
(por Ozymandiias)


1 comentario:

ALBORADA dijo...

Definitivamente creo que en un bello sentimiento no puede existir la amargura, si la tristeza, quizás el silencio y la ausencia puedan en un momento llegar a doler, pero es un dolor hermoso si se refleja en las manos que ansiosas buscan.
Nada es imposible cuando unas lágrimas acompañan el dolor, nada es imposible cuando la tristeza abre paso a la ternura.

Preciosas letras, mi querido Emilio, tan tuyas, tan llenas de tu amor.

Un fortísimo abrazo y mi cariño.

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