lunes, 27 de noviembre de 2017

NO OLVIDES, AMOR…


“…brota del fondo del silencio
otro silencio, aguda torre, espada,
y sube y crece y nos suspende
y mientras sube caen
recuerdos, esperanzas…”

Octavio Paz (1914 – 1998)


Tal vez, en el crepúsculo
de nuestro último día
se resuma la epopeya
de toda nuestra vida…
¿Será cierto
que el tiempo,
doliente peregrino
de nuestra existencia,
finalmente nos olvida…?
Unknown author
En mi memoria
aún se agitan los ecos
de apasionados amores…
de inolvidables primaveras…

Aún me alcanza implacable
la huella del pasado
para dar nueva y efímera savia
a lo que una vez tanto amé.
Al mirar atrás
la vida se me muestra
como un reguero inacabado
de ilusiones y promesas…
Me pregunto dónde irán
esas notas inconclusas
que quedaron huérfanas
en un olvidado rincón
de nuestro corazón…
¿Dónde irá todo ese amor
que entregamos sin que fuera pedido;
sin que eligiéramos sentir,
pero sentimos?
¿Y dónde van,
destino mío,
los sueños incumplidos?

No olvides…
No olvides, amor…


Il trovatore
De musas y ensoñaciones...

© TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS
(original autentificado)


Ennio Morricone – Malena
(por Ha Pham)


sábado, 23 de septiembre de 2017

MI ALMA ANUDADA…


“Si tú oyeras
a la amarga adelfa sollozar,
¿qué harías amor mío?
¡Suspirar!”

Federico García Lorca (1898 - 1936)


Free image: Max Pixel
No es el silencio mi morada… Ni es mi destino desvanecerme en estos infinitos espacios que dan forma al universo. Me pierdo, sí. Vago, a menudo sin rumbo fijo, es cierto. Pero no estoy perdido ni vivo enajenado…
(Silencio…)
Solo me dejo llevar por mi instinto, ese voraz compañero al que todo entrego. Solo sueño, sin saber por qué mi imaginación se desvanece en tan irreconocibles senderos. Tampoco comprendo por qué este punto de locura que es amarte me posee dulcemente hasta haberte convertido en ese entrañable ser que me habita sin estar presente.

martes, 11 de julio de 2017

VOLAMOS…


“Lo único que nos sorprende es lo que sabemos:
que todo pasa como si no hubiera pasado”

Silvina Ocampo (1903 – 1993)


Volamos…

Juntos volamos
en medio de la perplejidad…

Irina Dvorovenko and Roberto Bolle, “Romeo and Juliet”
(© Gene Schiavone)

Juntos,
como aves en eterna migración…
como sencillas aves de paso…

Volamos…
haciendo del movimiento
una danza de lineal conjugación…

sábado, 6 de mayo de 2017

LÍNEAS…


“Mi espíritu sin calma
era ya, de tu espíritu,
un reflejo…”

Pedro Antonio de Alarcón (1833 – 1891)


Líneas que rompen el equilibrio
de mi frágil cordura…

Líneas que abren surcos
en el orto de mi imaginación…

Líneas que serpentean la locura
sin rasgar el vacío…

Líneas que atraviesan mis ojos
avivando sueños y recuerdos…

Líneas que empañan de soledad
la transparencia del silencio…

Líneas que trocean el tiempo
y el espacio, aún finito,
que se extiende entre tú y yo…

Líneas que se escapan
en lo profundo de la noche
empeñadas en encontrarte…

viernes, 14 de abril de 2017

ÚLTIMO ADIÓS… (RECREACIÓN)


“Temer al amor
es temer a la vida…”

Bertrand Russell (1872 - 1970)


Yazco aquí, mi Señor, sobre el corazón de tu reino, ayer vientre que me dio la vida. Permanezco inmóvil y desamparado, sintiendo la lluvia sobre mi rostro y el latir de esta tierra a la que regreso para ser desposeído de todo cuanto soy y poseo…


Sé bien que despertaría la compasión de aquel que me encontrara aquí, en mitad de la nada, inerte y en tan lastimosas condiciones, más todo me resulta ahora ajeno y distante. Ya no siento el frío, ni padezco de hambre alguna, ni el dolor se aferra a mis heridas… Por el contrario, una inesperada quietud me invade fruto de este pacto secreto que he firmado con el destino y por el que, al fin, se me concede el descanso que tanto ansío.

lunes, 3 de abril de 2017

DESPEDIDA…


El adiós
es la mano que se alza
y se agita en el vacío…

Es la mano
Punta del Este - Uruguay
que se escapa
para remover el horizonte
en la dolorosa búsqueda
de su bella amada…

Es la mano
que se aferra a la nada
y se hiere en el abandono…

Y es la mano
que regresa solitaria
al pecho yermo,
allá donde el corazón
reclama tu presencia,
doliente y silencioso.

lunes, 27 de marzo de 2017

LLAMARTE…


“El mensaje oculto sólo está disponible
cuando uno está preparado”

Tony Parsons (1933 - …)


Sentirse roto…
Perderse en el espejo…
Descubrirse desnudo
en medio del vacío…
Romper la barrera
de la comprensión…

Devorar los segundos
de un reloj detenido…
Contar las estrellas
que ya no están ahí…
Perderse en un universo
donde se ahoga mi voz…

lunes, 20 de marzo de 2017

Y COMPRENDER…


Mirar…
Robarle al silencio
su susurro…
Clavar los ojos
en tu horizonte…

Decir
sin hablar…
Entender
sin pensar…

Encontrarte…
Dejar en tus labios
mi savia
sin tocarte…

martes, 14 de febrero de 2017

Y TÚ…


Mi vida…
El tiempo
que tarda una hoja
en nacer, desprenderse
y caer…

Mi vida...
La distancia
que recorre el camino
hasta recogerse
sobre si mismo…

Mi vida…
El instante
en que el silencio
anuda sobre tus labios
mi beso…

sábado, 11 de febrero de 2017

MIRO AL MAR…


“Detén el paso belleza
esquiva, detén el paso.
Besar quisiera la amarga,
amarga flor de tus labios”

Antonio Machado (1875 – 1939)


Miro al mar, y encuentro tus labios en sus olas. Sigo mirando, y descubro tu cuerpo en sus pliegues. Cierro los ojos y creo reencontrar el cálido perfume de tu piel acercándose…

Me acerco hasta la playa caminando desde la montaña. Me uno a esta ceremonia en la que tierra y mar se abrazan solo para sentirme más cerca de ti.

Te añoro hasta cuando olvido que ya no estás aquí… Me pregunto por qué no aproveché cada segundo, por qué no pasé horas solo mirándote… escuchándote… tocándote… haciendo todo eso que me hubiera permitido hacerte parte indivisible de mí.

Siento que no te supe vivir… Sé que nunca me entregué a ti… que nunca te dejé encontrar el camino hasta lo más recóndito de mi espíritu. Siento que nunca supe cómo vivirte en primera persona, sin condiciones, sin prejuicios, sin ataduras… Sé que yo no era yo.

Ahora hago con los recuerdos que me has dejado todo aquello que no supe hacer cuando te tenía a mi lado. Ahora interpreto tus palabras, tu voz, tu canto… tus silencios… Ahora navego tu humano ser, tu alma de mujer… la santidad de tu cuerpo…

sábado, 4 de febrero de 2017

MÁS QUE AMOR…


Brillaron
tus ojos…
Vibraron
mis labios…

Olivia Hussey - Romeo & Juliet (F. Zeffirelli, 1968)
Se encendieron
tus pómulos…
Palideció
mi semblante…

Se humilló
tu mirada…
La busqué
para entregarme…

miércoles, 25 de enero de 2017

NEBULA LACRIMAM…


Nebulosa lágrima
que resplandece en tus ojos…
¡Qué lánguida se deja caer…!
¡Cómo enciende tu mejilla…!

Cristalina mirada
que hasta mí se acerca…
¡Qué dulce en su susurro…!
¡Qué pudorosa en su reclamo…!

miércoles, 18 de enero de 2017

LA LEYENDA DE LA LUNA DE OTOÑO


“El ser humano que no ha amado apasionadamente
ignora la mitad más hermosa de su vida”

Stendhal (1783 – 1842)


Cuentan con obstinada gravedad los vecinos de los alrededores que no se trata de una leyenda, que la remota aldea de Iverdane es tan real como el lago que se encuentra a sus pies. Sin embargo, son muy pocos los viajeros que han podido llegar hasta tan inaccesible lugar de los Alpes, entre montañas y selvas. Según se cuenta, no regresaron todos los que llegaron hasta allí y, de los que lo hicieron, ninguno quiso hablar jamás de lo que vieron.

Después de arduas averiguaciones he podido tener conocimiento de los extraños sucesos que parece ser que ocurrieron hace cientos de años, sin poder precisar exactamente cuánto, si bien se tiene referencia de que esta historia fue contada por trovadores en los tiempos en que el prodigioso Francesco Petrarca cantaba a su amada Laura de Noves mientras que el grandioso Dante Alighieri hacia lo mismo con su adorada Beatrice Portinari.

Según cuenta la leyenda, dos jóvenes se enamoraron con tal ardor que el pecho les quemaba noche y día, a la vez que sufrían de constante melancolía cuando no podían compartir su tiempo. Ella, Elisa Schell. Él, Uwe Kleiber.

Un buen día llegaron hasta la aldea unos soldados exigiendo que se cumpliera la leva que obligaba a toda la comarca en tiempo de guerra. Uwe fue reclutado a la fuerza y los dos jóvenes se vieron tristemente separados sin que pudieran hacer algo al respecto. Antes de partir, se prometieron amor eterno: Elisa esperaría el regreso de su amado.

Pasaron los años y los soldados fueron regresando a medida que las hostilidades cesaron. Elisa esperó y esperó, siempre en vano, pues su amado ni aparecía ni daba señales de vida. Nadie pudo certificar su fallecimiento, sin embargo nadie había podido saber cosa alguna de él, por mínima que fuera.

La joven, cada otoño recogía una hoja amarillenta de haya y la guardaba en su cofre de madera. Su desánimo crecía con el paso de los años mientras la pequeña urna se iba llenando.

Tiempo después se supo que Uwe estaba vivo pero había perdido totalmente la memoria. Ni siquiera sabía quién era. Un buen amigo le había reconocido y lo llevó hasta Iverdane, donde fue acogido por su familia. Para entonces, hacía tiempo que Elisa había terminado de llenar de hojas su arcón y, anegada de dolor, había encaminado sus pasos al lago. Fue durante la primera luna llena de otoño, en un frío lunes. Según se cuenta desapareció en las aguas heladas del lago justo en el lugar donde la luna toca la ribera.